Discriminación por aporofobia.


Para que algo exista es necesario que tenga nombre. Adela Cortina, catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia, acuñó este concepto en la década de los noventa. 

El neologismo se construye a partir de los términos griegos áporos (sin recursos) y fobos ( miedo, temor o pánico). Desde 1917 se define en el diccionario de la RAE como fobia a las personas pobres o desfavorecidas.

No se trata de rechazar a una persona por extranjero o por razón de sexo o etnia, sino por ser pobre. A ninguna nación le importa que un jeque árabe o un deportista de elite resida en su país. El ex presidente TRUMP no ha construido un muro en la frontera con Canadá, en la que residen muchos asiáticos,  sino en la frontera con México donde el nivel de pobreza es mayor.

La discriminación por aporofobia existe desde tiempo inmemoriales pero que al tenerla internalizada no éramos conscientes del daño que hace a la sociedad que la padece.  
La crisis económica y la pandemia del COVID ha incrementado exponencialmente nuestro miedo a la pobreza porque nos ha hecho ver que todos somos vulnerables y que puedes convertirte en pobre por causas externas e imprevisibles.

Muchas personas relacionan la pobreza con la delincuencia, piensan que la falta de recursos económicos es en si una amenaza,  que los pobres no tienen nada que ofrecer y que solo van a dar problemas. También se piensa la pobreza es una situación permanente y que no se puede salir de ella. Los pobres lo son por una mala decisión personal, han hecho algo mal por eso la sociedad les penaliza y los aísla.

Desde hace mas de diez años tengo amistad con "pobres" cuyo único delito es no tener dinero, en algunas  en ocasiones he sufrido discriminación por asociación e incluso por error, ya que hay personas que asumido que yo era una pobre que les  iba  a pedir dinero o contagiar de alguna enfermedad contagiosa como el COVID. 




















 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Voluntariado

Reto 1